Se apagaron los últimos redobles, el sonido de nuestras cornetas se desvanece entre calles que tantas veces han sido testigos de nuestra música. El incienso ya no flota en el aire, pero el recuerdo de lo vivido permanece, profundo y eterno.
Terminó una Semana Santa más… pero no una cualquiera. Ha sido la nuestra, la de la Banda de Cornetas y Tambores del Cristo del Mar de Vélez-Málaga. La que hemos escrito con cada nota, con cada lágrima, con cada paso firme detrás de quien da sentido nuestra música.
Han sido días de esfuerzo, de emoción, de dejar el alma en cada esquina. De mirar al cielo y sentir que la música que brota de nuestros instrumentos no solo suena… también reza.
Gracias a cada uno de los que habéis hecho posible esta Semana Santa: compañeros, hermanos, familia y sobre todo las hermandades y Cofradías que nos habéis permitido ser la banda sonora de vuestros titulares, que ya también son nuestros. Somos algo más que una banda; somos una familia de grandes corazones latiendo al mismo compás.
El pasado viernes santo guardamos las cornetas, los tambores, pero no el amor que nos une, y la pasión que nos mueve. Esa sigue viva, intacta y esperando el próximo reencuentro.
Porque mientras exista Cristo del Mar… habrá una banda que nunca dejará de sonar.
Agradecimientos, para todas las hermandades, que han depositado plena confianza este año en nosotros.
Coronacion y Angustias Fernan Nuñez
Cofradía Coronado de Espinas y Salud
@nazarenolinares
Esperamos un próximo año lleno de música de Cristo del Mar




